2015, fecha límite para Amazon

Carlos,

Amazon España

Tal como he podido leer en la prensa, Amazon sigue creciendo en nuestro país desde que hace casi un año y medio comenzase a realizar sus operaciones en Madrid y su evolución no tiene precedentes hasta ahora. Hay alrededor de 600 trabajadores y un stock de más de 32 millones de productos en su almacén de 32.000m².

Su facturación es una barbaridad, siendo el día de más actividad el pasado 26 de diciembre de 2012 donde se enviaron alrededor de 43.000 productos por hora, algo que se espera sobrepasar la próxima temporada de Navidad y que, seguramente, no les costará demasiado trabajo dado que su centro logístico no para, haciéndose tres turnos diferentes de ocho horas para estar operativos día y noche.

Lo que no me gusta es lo que hacen desde Amazon España, algo que resumió François Nuyts, director de Amazon.es, quien apuntó que:

Declaramos en España el IVA de los libros físicos, pero el de los digitales lo pagamos en Luxemburgo. No consideramos que los libros electrónicos sean libros sino servicios.

Tal como bien dice mi compañero Javi de Ríos en su artículo, el libro electrónico tributa en nuestro país a un vergonzoso 21% a diferencia de ese 3% de Luxemburgo. Por esta razón, desde Amazon se ha decidido que todas y cada una de sus descargas en Europa se realicen precisamente desde este país.

Lo que no han mostrado a los medios es la facturación que tienen nuestro país, pero lo que sí han hecho, a bombo y platillo, ha sido publicar que han llevado a cabo una inversión millonaria en Madrid y que han dotado a las instalaciones de la capital de diferentes sistemas para que todo vaya a la velocidad de la luz y se pueda entregar el producto de la manera más rápida al cliente, algo que es de agradecer.

Pero ni eso, tampoco han especificado de cuantos millones se trata esa inversión en tecnologías e infraestructura; aunque lo que sí han asegurado es que hasta ahora no registran beneficios (esperando que les crean) Asimismo el propio Nuyts aseguró que no ganan tanto dinero como mucha gente piensa porque invierten importantes cantidades en su centro logístico y que durante el último ejercicio la empresa declaró unas pérdidas de unos 54.000 euros por sus operaciones en España.

Esta situación impositiva tan ventajosa para la filial de la compañía norteamericana en nuestro país se va a acabar el próximo 2015 por orden de la Unión Europea dado que se impondrá una ley donde habrá que facturar los libros en el país del comprador con el impuesto correspondiente, así que eso de tributar en Luxemburgo dejará de ser una bicoca para Amazon. ¿Cuál será su siguiente paso?