Leer PDF en el Kindle

Dagosta,

El Kindle se ha diseñado principalmente para leer libros en el formato de ebook de Amazon, pero también se puede utilizar para leer archivos PDF.

La pantalla de sólo 6 pulgadas es un problema, ya que es más pequeña que el tamaño natural al que va maquetado un PDF (DINA4). Aquí otros lectores de ebooks como el Kobo Aura H2O parten con ventaja al tener una pantalla algo más amplia. En el caso del Kobo es de 6,8 pulgadas, sigue siendo pequeña para PDF pero se agradece ese plus de tamaño.

Hay otros lectores de ebooks con pantallas más grandes, en torno a las 9 pulgadas, aunque no es muy habitual ver estos modelos. Como el Kindle es uno de los más populares, nos centraremos en cómo leer pdfs en este modelo.

Una de las ventajas del nuevo Kindle Voyage es su pantalla de alta resolución, con 300 ppi, o pixels por pulgada. Gracias a ello, el texto se ve muy bien y se lee de forma clara. El Kobo Glo HD, que sale a la venta en Junio de 2015 también este esta espectacular resolución.

Comparando cómo se ve un PDF en un Kindle Paperwhite (que es un muy buen lector de ebooks) y un Kindle Voyage llama la atención el salto de calidad con este nuevo ereader. Todo se ve más claro y hay un mayor contraste entre los tonos blancos y los oscuros, además de una mayor nitidez. Los detalles y los bordes de las letras se ven mejor. Ojo, esto no resta calidad a otros ereaders como el Paperwhite. Es simplemente que el sistema de pantalla que usan el Kindle Voyage y el Kobo Glo HD está a otro nivel.

A nivel de funcionamiento, apenas hay diferencias. Se nota la calidad superior de la pantalla, pero tanto la velocidad de carga de los archivos y demás funciones son idénticas en ambos dispositivos.

Aunque son aparatos ideales para leer libros digitales, a la hora de visualizar archivos PDF el software de los Kindle tiene sus limitaciones. Hay que tener en cuenta que un ebook es un archivo de texto, mientras que un PDF no. Muchos usuarios dan por sentado que sí lo es, y ahí aparecen los problemas. Un pdf es un archivo ya maquetado, donde cada palabra o item ocupa un espacio concreto. Incluso en el ordenador, si cambiamos el ancho o alto de la ventana de nuestro archivo pdf veremos que el texto no se adapta a la ventana. Está fijo. Y eso es un problema para los ereaders: no pueden modificar el tamaño del texto, los saltos de línea… nada.

Algunos modelos de ereader sí nos facilitan ciertas funciones, como re-flow o niveles de zoom predeterminados. Kindle se limita a dejarnos hacer zoom en la página que estamos viendo. En cuanto pasemos de página el zoom vuelve a su nivel original, lo que nos obliga a repetir la acción de hacer zoom. No es lo más cómodo, pero al fin y al cabo el Kindle no se ha diseñado para leer archivos pdf.

La función de pulsar dos veces sobre la pantalla sí que funciona bien en los pdf que contienen sólo texto. Esta acción quita los márgenes y mantiene el nivel de margen. En pdfs donde el texto se divide en dos columnas, la vista se ajusta a una columna detrás de la otra. No está mal. El problema viene cuanto el documento tiene textos en diferentes tamaños (títulos, encabezados, etc). Ahí el software se hace un lío y no es de mucha ayuda.

Una forma de leer bien un pdf sin necesidad de estar haciendo zoom es colocar el Kindle en posición apaisada. De esa manera la anchura de la pantalla es suficiente para leer el PDF. La pega es que así no funcionan los sensores para pasar de página, así que no deja de ser un incordio.

En definitiva, aunque se pueden leer archivos PDF en un ebook como el Kindle, no es el dispositivo más adecuado para la tarea. Es mucho más cómodo leer los PDF en un iPad u otro tablet. Los lectores de libros electrónicos son unos aparatos fantásticos para su función: leer ebooks.